 No es tal, pero, por momentos y, en función de la luz, puede llegar a parecerlo. Un cubo perfecto, blanco inmaculado, andaluz, como recién lavado, que se integra en la arquitectura popular onubense de Alosno. Así es Altrasluz, un espacio con nombre propio, en el que todo es obvio y nada es lo que parece. Un juego de ambigüedad y abstracción que invita a la reflexión y que, de inmediato, capta la atención de quien lo observa: primero, por su modernidad, después, por la ausencia de ventanas que le confiere cierto aire enigmático y que lleva al visitante de mirada curiosa a preguntarse, ¿qué oculta, qué esconde, tan singular edificio?
Hasta la respuesta es ambigua. Altrasluz es una vivienda, sí, pero también es el escaparate perfecto para narrar la esencia de una marca: Rebollo. “Mi pasión, convertida en oficio, gota a gota, año tras año”, así es el aguardiente que destila y comercializa Miguel Ángel Mora y así es el espacio soñado como su particular y único “elaboratorio de ideas y, si es posible, de felicidad”. La casa del aguardiente, un lugar en el que con sutiles guiños de arquitectura y diseño, Miguel Ángel puede explicar a quien se acerca el proceso de producción de “Rebollo”, desde el origen, el duro trabajo en la tierra, a la destilación gota a gota. Pero también, un espacio para el recogimiento y para su día a día.
La convivencia de ambas funciones, escaparate de marca y vivienda, se logra con ingenio, mediante la insinuación, diseñado el mobiliario habitual de cualquier casa, pero ocultándolo de tal manera que, a simple vista, pasa desapercibido. Un lugar de líneas verticales, espacios diáfanos y luz cenital, en el que, a veces, resulta complejo situarse por la ausencia de referencias espacio temporales, pero que, de algún modo, acaba resultando cálido, confortable y acogedor.
Un lugar para sentir
Materiales próximos a un entorno analizado minuciosamente, como la pizarra, junto a otros neutros, como el acero, el vidrio, el alabastro o el mármol, unidos al agua, la tierra y el fuego, recrean el ambiente, las texturas, los olores en los que Miguel Ángel se mueve a diario, en los que nace su aguardiente. Lo consiguen respetando la esencia de un lugar cargado de historia, de una casa, por la que han pasado tres generaciones y en la que llegaron a vivir dos familias completas. Pese a su nuevo aspecto, pese a la remodelación completa, sigue atesorando los recuerdos de aquellas gentes, de aquellos tiempos, en los que fue bar, lugar de encuentro para jornaleros, mineros, labradores, comerciantes, ingenieros y hasta contrabandistas. Altrasluz es, hoy, como ayer, como siempre, un espacio “para trabajar, para pensar, para sorprender, para sentir”.
| | FICHA TÉCNICATipo: Rehabilitación y nueva construcción Provincia: Huelva Proyecto: Otros proyectos Promotores: Miguel Ángel Mora
Arquitecto:
Jesús Castillo Oli Premios: Mejor Edificación de Uso Residencial, en los XXII Premios de Arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva Año de realización: 2015 |