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Hoyales de Roa - Torre

 
Hoyales de Roa - Torre
 

La construcción de la fortaleza de Hoyales de Roa fue iniciada por Juan de Avellaneda, hacia la segunda mitad del siglo XIV, y continuada por Martín Vázquez de Acuña. Además de ser centro residencial y administrativo, tiene un carácter simbólico como manifestación de poder frente a las pretensiones de dominio del señorío de Haza. Sin embargo, las dificultades por las que pasan las dos familias determinaron la venta del señorío y su fortaleza a la reina Isabel de Castilla. 

La fortaleza pierde interés poco a poco frente al castillo de Haza y se deteriora hasta tal punto que algunas de sus piedras se reutilizan en construcciones domésticas de la localidad, la ermita de la Virgen de Arriba, la iglesia, el lagar de la cofradía de las Ánimas, el cementerio e, incluso, algunas portadas y arcos de las bodegas cercanas.

Hoy, se conserva sólo la mitad Sur-Este de la torre, aunque se puede suponer el desarrollo de sus cuatro lados. Por los restos, sabemos que tenía sótano y tres plantas. La primera tenía muy pocos vanos. La segunda era la principal y, en ella, destaca una ventana gótica. En el piso superior se aprecian los arranques de otras ventanas semejantes. En el adarve encontramos un balcón y dos garitones de excelente sillería. La torre es de mampostería con sillares en las esquinas. El interior de los muros, cuyo grosor es de 1,75 m. está relleno de piedra y cal y, en los muros perviven algunas saeteras.

 

Restauración


La intervención de la Fundación del Patrimonio Histórico garantizó, en primer lugar, la estabilidad de las ruinas que se conservan, a pesar de las fisuras en las fábricas. Para esto, fue necesario contener, en la medida de lo posible, el vuelco de los muros y lograr un nuevo equilibrio.

Los trabajos consistieron, principalmente, en la consolidación de la torre, mediante la sujeción de los muros, relleno de grietas y fijación de piezas sueltas en las partes elevadas, cornisas y garitones, además del arreglo de morteros y limpieza de la vegetación parasitaria.

Posteriormente, la Fundación abordó una segunda fase del proyecto, destinada a poner en valor de la Torre, mediante una señalización explicativa en su exterior y direccional, en sus accesos.

 

Trabajo arqueológico


La Fundación regional practicó unas excavaciones arqueológicas previas e incorporó los datos obtenidos en ellas al proyecto de actuación, para definirlo de la forma más adecuada. 

Los arqueólogos trabajaron durante dos meses en una superficie de 137 m2, en dos zonas: la torre y el exterior. Las catas se practicaron con el objetivo de ampliar la información disponible en dos sentidos:

- La planta general de la torre.
- Los estratos de su espacio exterior inmediato para documentar cualquier evidencia de ocupación previa a la construcción de la fortaleza.

La excavación sacó a la luz el perímetro completo de la torre, aunque el estado de conservación de los cimientos es muy desigual, que tendría planta rectangular de 3,6 m. X 4,7 m.. También se pudo saber que la planta baja tenía un pilar central que soportaba la entreplanta o el primer piso.

Por otra parte, los sondeos practicados en un área de 37 m2 a una distancia de 4 m. del muro oriental de la torre obtuvieron restos arqueológicos que confirman la existencia de ocupaciones anteriores a esta construcción de época bajomedieval. 

Los restos más antiguos que se documentaron son fragmentos de cerámica prehistórica hecha a mano, posiblemente de la Edad del Bronce o el periodo Calcolítico, que se encontraron en un hoyo, poco profundo, en el substrato geológico. 

También se alcanzaron restos de un muro potente, de factura precaria, asociado a un pequeño lote de cerámica romana. Aunque la intensa ocupación posterior de este nivel ha borrado otras huellas de esta época, estos restos pueden ponerse en relación con otros dos asentamientos de época romana imperial que se conocen en el término de Hoyales.

Finalmente, los arqueólogos descubrieron un muro de 9 m. de longitud y 85 cm. de anchura, que se interpreta como resto de un cimiento sólido y de buena factura, lo que indica la presencia de una construcción de cierta envergadura. Esta construcción se podría datar en un momento de transición entre la Plena y la Baja Edad Media y estaría relacionada, quizá, con estructuras de una fortificación anterior a la torre, cuya construcción debió de iniciarse en la segunda mitad del siglo XIV, aunque tiene elementos del XV.

 

 
 

FICHA TÉCNICA

Tipo: Restauración (Bienes Inmuebles)
Provincia: Burgos
Proyecto: Santa María la Real del Patrimonio Histórico

Colaboradores:


Ayuntamiento de Hoyales de Roa

Presupuesto: 98.233,00 €

Año de realización: 2006

 
 

Imágenes